Entrevista en "Yes" (Ya es sábado) del periódico "La Provincia" de Canarias : 11 febrero 2017

Sonia Santana

“He contado mi vida en una banda sonora de 51 minutos”

Sonia Santana vuelve a la actualidad tras grabar hace unos meses un disco titulado "Arlette Yun - Soy" y producido por Jesús Bola. En este nuevo trabajo, la cantante narra la historia de su alter ego a través de la música, por lo que se trata de un proyecto con un fuerte componente auttobiográfico donde cada canción tiene un sentido teatral que sirve para adentrarnos en una única historia. La cantante grancanaria interpreta clásicos tan distintos entre si como “Je en Regrette Rian” de Edith Piaf con irresistibles ritmos electrónicos, una intimista “Suspicious Mind” de Elvis Presley, la popular versión de “Sweet Dreams” de Eurythmics en una línea mucho más cosmopolita, o la increíble “Last Tango in Paris”, de Gato Barbieri, uno de los mejores momentos del disco en el que expresa con talento la esencia del jazz. También nos encontramos con temas de autoria propia como “Soy” toda una declaración de intenciones donde la cantante deja claros algunos de los aspectos más importantes de su personalidad.

¿Por qué no le gusta la palabra disco a la hora de definir estas nuevas canciones?

Porque yo no comparto ese concepto. Hoy en día todo el mundo hace discos como churros, y hoy en día todo el mundo hace de todo. Yo quería hacer algo más especial como contar la historia de mi vida o una especie de terapia porque uno nace en el seno de una familia u otra y eso te reconduce a que tomes una decisión u otra en la vida. Podía haber nacido en París, pero nací en Las Palmas de Gran Canaria, y mi madre es de La Puntilla, mi bisabuelo fue director de la banda municipal, hizo mucho jazz, charleston, bandas sonoras. Yo me embebí de todo eso y lo cuento a través de tres mundos. Arlette Yun es como un personaje manga con tres referencias. Mis fotos tienen una estética muy definida donde se refleja el mundo de Indochina con el kimono. Son cosas que necesitaba que estuvieran allí para que fuera un mundo real. Hay una serie de materiales en la estética que juega con el presente y el futuro de la música y la historia.

¿Cree que con este nuevo proyecto por fin hace lo que quiere?

Realmente empecé a hacer lo que me gustaba a partir del proyecto musical "Zaguán", inspirado en mi infancia, que es lo que te marca. Una especia de introspección a lo que yo era, y luego salió una obra muy sutil. Luego hice muchas cosas variopintas, pero en ámbitos alternativos. Estuve en bandas como The Saratoga Band y Empty Boat, y actué en obras teatrales como La bahía de los isletas, Reyes que amaron como Reinas y DragCrucis. En 2013 me reuní de nuevo con Olé Olé para grabar “Por ser tu”, que homenajeó al batería Juan Tarodo, fallecido ese mismo año. Me considero interprete porque me gusta contar historias. En este disco hay un argumento y un personaje y de acuerdo con eso te transformas. De las experiencias en las que arriesgas sacas una parte positiva y casi siempre lo más trascendente. Eso lo interiorizas y lo sacas con una estética y una música, y por eso salió mi alter ego: Arlette Yun.

¿Qué circunstancias se han dado para que publique esta obra precisamente ahora?

En principalmente, el tener libertad, el hecho de lograr un apoyo privado porque eres un autor. Cuando tienes un equipo con la misma visión que tu la creatividad explota, y eso es maravilloso porque la intención es disfrutar del viaje. Pero Arlette Yun es un proyecto arriesgado porque además yo me río de mi misma. Arlette es el cliché de Sonia, que es blanca, con una especie de seña de identidad cosmopolita. Es de aquí, pero es francesa, asiática, y juego un poco con el realismo mágico.

¿En qué consiste el contenido literario que hay en Arlette Yun?

La historia surge en la Indochina de los años 30. Arlette es mestiza, hija de un diplomático francés y una cantante de opera coreana. Vive en un mundo totalmente onírico, y, de repente, se tiene que marchar y hacer un viaje y escapar de la guerra, y en esa especie de viaje a través del mar tiene que recorrer tres mundos, que son Marsella, Indochina y el Puerto de La Luz, que es donde recalo al final, son dos océanos y un mar los que atraviesa: el Océano Indico, el mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Todo eso es muy sutil. A Arlette el mar se le quedaba pequeño, y a mi también. Yo necesito un océano. Cuando seleccioné el repertorio, y grabé el disco, me doy cuenta de que las canciones por separado no tienen ninguna coherencia. Te puede gustar y decir qué pedazo de arreglo. Pero si te lees la historia y te cuento toda mis inquietudes lo entiendes perfectamente porque yo doy bandazos. Lo que intentaba era, en 51 minutos, contar historia de mi vida como si fuera una banda sonora. Y que la gente, sin ver la película, sino escuchándola, pudiera verla, porque hay una gran cantidad de efectos sonoros reales. Para grabarlo, yo me pasé como Judy Garland tres años dentro del estudio. Me acostaba con 20.000 ideas musicales como big band, y con temas más electrónicos o minimalistas que luego tienes que expresar. Me fui a Madrid y Sevilla para que se grabara con tres productores distintos, ya que hay tres mundos y sonidos: temas jazzisticos, de tecno-dance y pop. Intentaba unir lo orgánico y las raíces que uno mama.

Pero hay también muchas referencias culturales, sobre todo del cine más clásico.

Yo mamé música desde pequeñita, a la par que cine, teatro y las películas en blanco y negro con las que me sentía identificada. Con un año yo me aprendí mi primer bolero, con seis cantaba “Woman in love” de Streisand. Siempre quise ser artista. Y yo soy una persona a la que le gusta cambiar. Soy muy curiosa y creo que hay que renovarse continuamente. Buscaba la forma de crear algo que fuese el tronco de todo lo que gira alrededor. Así los temas tecno no son samplers, son músicos tocando y se les da un determinado estilo. Pero yo, por otro lado, puedo prescindir de los músicos y situarme una galería de arte porque la estética ya cuenta la historia. Yo veía que me había refugiado tanto que me faltaba el estar con músicos fantásticos que algo me pudieran aportar.

Me llaman la atención dos temas principalmente “El ultimo tango en Paris” y “Anima”

Son temas que están cantados de una primera vez. Y una vez que ha salido todo esta ola ha ido creciendo. Mi próximo paso, que llevaré a cabo dentro de unos pocos días, en hacer el video de "Soy", que es la canción que le da el nombre. Yo creo que he heredado algo de mi bisabuelo, un músico que era antiderechos de autor y él se encargaba de tocar en bares, pero decía que todos los que se encargaban de cobrar ese dinero por la propiedad intelectual eran una panda de ladrones. Pero algunas de sus canciones se rescataron, se salvaron las partituras en pianola. Realmente esta historia me parece como un Macondo en Las Palmas de Gran Canaria. Aquí llegaban cosas de todo tipo que no sucedía en ningún lugar del mundo.

¿Tiene una idea aproximada de cómo va a ser ese video?

La intención es hacerlo para después de Semana Santa y me gustaría hacer la presentación aquí. Voy a hacerlo con una sinfónica, la big band de Andalucía. En su momento las compañías importantes se interesaban por tus creaciones, por tu estilo o tu vida pero luego querían amoldarte a su forma. Yo podía haberme quedado en Marsella, que es más rimbombante, pero yo quería contar mi historia que es el Puerto de La Luz. Tienes que trabajar más y, a la vez, este video puede que lo haga mucho más visual, para llegar al máximo de personas posible.

 

Texto: Alberto García Saleh

Publicado en el suplemento "Yes!" del periódico canario "La Provincia", 11 Febrero 2017